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Vodka solo y cristal negro [Confederación I]

Una contrabandista huye por el espacio de la Confederación perseguida por un incansable cazador de recompensas. Y es que la Compañía Federal ha puesto un precio y quiere cobrarlo. La humanidad atrapada en un futuro distópico en el que todo, incluido tú, es una mercancía con un valor fijado.

Sergio Pardo

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#01 / ¡Adelanto por el Día del Libro!

CAPÍTULO 1

Era el quinto vaso de aquel mejunje y Monker no dejaba de hablar. Cualquier ser humano hacía mucho que se habría desplomado sobre la mesa de plástico, derramando la copa y esparciendo su contenido. Su voz, aquejada de ronquera crónica, se elevaba y descendía frente a la algarabía que servía de telón de fondo como la marea frente a la costa. No importaba que dos mesas más allá un grupo de parroquianos jaleara a voz en grito a dos tipos enfrascados en un pulso, ni que la máquina orquestal de la esquina acuchillara con su voz electrónica la melodía de siempre. Ella no se inmutaba.

—Y te digo más, niña —decía la anciana minera—. Una miserable cuota de créditos de trabajo no da para nada. Mira a tu alrededor. Vamos, mira.

Parloteaba sobre las injusticias de la vida —de la suya— mientras, desde el techo, la luz de los fluorescentes que aún funcionaban intentaba hacerse un hueco en la atmósfera cargada. El aire era una sopa casi sólida hecha de humo de tabaco aderezado con el olor a trabajo en la mina, esa nota acre del sudor seco sobre la piel, de ropa rancia sin lavar por ser una hazaña inútil.

—Llevo treinta jodidos años aquí, encadenada a este roca alejada de todo y de todos. Y, ¿acaso crees que podré salir alguna vez? No, ya te lo digo yo.

Ella misma se contestaba las preguntas, interrumpiéndose sólo para meterse otro latigazo entre pecho y espalda. Llevaba con aquel soliloquio dos horas. Y fijo que hay tema para otra puta hora más, tía. Ya la conoces. Mara había aterrizado en Garre-2 el día anterior y en su cronómetro ya rezaban las 0137Exp.03.13.1500 —horario federal estandarizado—. ¿Cuántas horas llevas sin dormir, tía?

—Lo mejor de todo —continuaba la vieja— es que nunca imaginé que acabaría aquí. ¿Sabes cuántos años tengo? Cumpliré sesenta y tres antes de que finalice el mes. ¡La de cosas que he visto, niña! Ni te lo imaginas.

Mara, tía, tienes cara de ser las cuatro de la mañana de un viernes de juerga y no las tres de la tarde de un jodido domingo. No importa, Mara, no importa. Aguanta, tía. Si quieres pescar tienes que mojarte el culo.

—Este jodido antro es el único refugio para la gente como yo —añadió Monker. ¿Te quejas o te alegras, vieja?—. Para los desfavorecidos explotados por la Compañía Federal. Puta mierda de asteroide...

La taberna no había cambiado desde la última vez que Mara estuvo allí. Parias, criminales, huidos, todos ellos rotos y desahuciados, duros, insensibles. Hombres y mujeres quebrados y después re-ensamblados a semejanza del establecimiento. Cada pared de color desvaído era una infancia, cada baldosa partida era una elección, cada fluorescente estropeado era un castigo. Todo el local era una vida. “El Satisfecho Jim”.

—Nadie sabe quién fue el tal Jim, y ya llevo lo mío aquí, ¿eh? —rió la anciana—. He oído de todo.

Sí, que se jugó el garito contra el actual tabernero en una carrera ilegal y perdió, por ejemplo. Pfff. Se decía que hasta las cucarachas iban armadas.

—Es el peor bar del sector, ja —Monker sacudió la cabeza. El cabello suelto no logró ondular de tan sucio que lo llevaba—. Vaya honor. Oye, trajiste tu desintegrador, ¿verdad?

Mara asintió. ¿Te acuerdas del colgado aquél, tía? ¿El que iba hasta las cejas de luzneutra? Tu primera vez aquí y a punto estuviste de pedir el Ponche Especial.

—Sí, niña. Sesenta y tres largos años han visto mis ojos, y de ellos, trece empuñando un rifle y embutida en una servoarmadura reglamentaria.

Vómitos. Eso dijo el puto yonqui. Hecho de vómitos. Putolocaljoder. Mal sitio para entrar si no eres un eructo social. Pero peor lo tuyo, tía, Mara, que tú además sacas cristal negro de tapadillo.

—Enchufada al traje, con un puto cable metido en el cerebro de por vida —se llevó la mano a la nuca en un gesto involuntario—. Sudé el culo como la que más, coño.

Y ahora estás aquí, puta vieja arrugada. Mara negó para sí misma. Tía, túalotuyo. La cabeza en el contrabando, la cabeza en el dinero, como decía el capitán Ramírez. No pudo evitar sonreír. Pero con perspectiva, que no quieres acabar como él, ¿verdadtía?

—Dando la piel y la vida por la maldita Confederación y la jodida Compañía Federal —renegó. Se llevó el vaso a los labios y apuró la última gota que quedaba.

Detención en flagrante delito. Juicio exprés. Ejecución sumarísima. Schiinng-chop. Fuera cabeza. Asíqueasienteysonríetía. Llevas cinco viajes. Seis con éste. Al sexto te retiras. Bueno, pon siete y a vivir la vida.

—Mira. Acércate —el tufo a sabía-Theos-qué se incrementó al obedecer Mara, haciendo como que le interesaba—. Este regalo lo recibí durante mi primer mes.

La anciana se remangó el brazo izquierdo y allí, entre arrugas y costras de barro, polvo y demás, el borde irregular de una cicatriz destacaba, blanquecino, como un neón en la noche. Cicatrización con cemento orgánico. Ajjj. Lo típico del frente, ¿no?

—¡Menuda tunda nos dieron aquellos rebeldes! —se carcajeó. Dientes marrones, fibras verdes en los huecos—. Una pipiolina de dieciocho añitos recién salida de la Academia allá en Marte, llena de pensamientos de gloria y patriotismo. ¡Señor-sí-señor! —se llevó los dedos a la sien en una parodia de saludo mientras sus ojos rodaban en sus cuencas—. ¡Mi vida por los Cuerpos de Infantería, señor! ¡Pfff!

El bufido salpicó parte de la mesa. Mara se apartó a tiempo. La retirada de la contrabandista fue aprovechada por Monker para hacerse con la jarra, intacta, que había delante de la joven.

—Perdimos a la mitad de la unidad en el primer asalto, todos tan verdes como yo misma. Cada vez que me acuerdo de los sesos de Mike esparcidos sobre el capó del 4x4... —había horror mezclado con fascinación en su rostro—. Fue algo sanguinario, te lo juro. Dos regimientos enteros vapuleados hasta que sólo quedamos el sargento Jones y yo. ¿Y todo por qué?

Un revuelo detrás de ella interrumpió la perorata. Dos borrachos habían estado discutiendo y habían llegado a las manos. El puño de uno contra la mandíbula del otro voló al ritmo de la machacona música. Dum-dum, pif-paf, auch. Las sillas de plástico volcaron y varios de los clientes formaron un corrillo alrededor de los contendientes. La anciana lanzó una carcajada cuando uno de los dos aterrizó de lleno sobre la mesa en la que se sentaban Mara y ella. Con una mano vertió el contenido de su jarra sobre la cabeza del caído mientras con la otra se la levantaba. El líquido corrió por la cara arrastrando chorretones de suciedad y sangre. Los ojos, rojos y con la mirada perdida, parpadeaban confusos intentando enfocar lo que tenía delante. ¡Theosquéputoasco! Al momento, unas manos igual de sucias que el piso agarraron al desgraciado desde atrás y le atrajeron al círculo formado por los embrutecidos compañeros de farras. Dos golpes más y la pelea terminó. Los sonrientes parroquianos volvieron a sus mesas, la canción siguió y el cuerpo del perdedor quedó tendido en el suelo. Y cuando se acabe lo que aquí pasa por ciclo diurno, el dueño lo sacará al callejón y lo dejará ahí tirado, entre la jodida basura. Pfff.

—¿Por dónde iba? —preguntó Monker—. ¡Ah, sí! Todo porque la todopoderosa y omnisciente Armada quería un señuelo estando tan cerca del puto Límite. ¡Un jodido señuelo! —escupió en el suelo con gesto de absoluto desprecio y sin siquiera percatarse de que el lugar del impacto había sido su propia bota vieja y gastada—. Ciento cincuenta créditos, una cicatriz e invitaciones a veintitantos funerales. Eso fue lo que saqué de aquella mierda de campaña.

La vieja negó con incomprensión y se llevó la jarra a la boca. Intentó beber, pero no había nada —suciedad reseca aparte—. Pestañeó, frunció el ceño y miró mal a los borrachos pendencieros. Mara la imitó. Mírales, joder. Pobresinsectos cansados de su putasuerte que seemborrachan, secolocan y seahostian entre ellos en vez de coger su vida por los cojones y hacer algo. Loqueseajoder. Mejor que desear que la noche termine con tu vida y te permita descansar del asco de tu existencia. Y si no lo hace, ja, al día siguiente pruebas de nuevo. ¿Y después? ¿Revalorizar los componentes elementales de tu mierda de cuerpo gracias a la sucursal local del Tanatorio Federal —servicio público gratuito, cortesía de la Oficina Federal de Asuntos Sociales— y su antorcha de plasma? Ni de coña, tía. Antes que vandalismo, contrabando. Mejor créditos que cuerpo apaleado.

—¿Qué te decía? —preguntó la vieja, su rostro vuelto hacia la joven.

—Me contabas la historia de tu cicatriz —respondió Mara, clavando los ojos oliváceos en el pergamino curtido a la intemperie que era el rostro de su interlocutora. Prácticamente era la primera frase que decía desde que entró. Era inútil malgastar saliva. La minera sabía lo que ella quería, siempre lo sabía.

—¡Ah, sí! —y volvió a concentrar su atención en la historia de su vida. Como cada vez—. La más vieja de mis compañeras. Cincuenta créditos me dieron por ella. ¿Crees que los ahorré? ¡Ja! Por supuesto que no. La primera noche de permiso me los fundí en un par de muchachos muy… simpáticos en Tau Ceti. Tú ya me entiendes —añadió, con una horrible mueca dibujada en su cara, mal remedo de una sonrisa lasciva. Vengatía. Ahora. No. Potes—. Lamentablemente ya no puedo permitirme ni eso —comentó, llevándose la jarra a los labios y mirándola consternada al comprobar, una vez más, que seguía estando vacía.

—¿Por? —preguntó Mara, aunque ya conocía la respuesta.

Hizo un gesto al dueño para que le sirviera otras dos de lo mismo. Puedes decir cualquier cosa del maldito tipo, tía, y fijo que es verdad nueve de cada diez veces, pero no se puede negar que atiende rápido.

— A esta invito yo, ¿eh, Monker? —*que te he invitado a todas, jodida hijadeputa.*

El traqueteo de la bandeja móvil, chirriante y audible pese a la confusión de sonidos, anunció la llegada de las bebidas. Se detuvo junto a la mesa a la espera de que le liberaran de su carga. Cuando las monedas de Mara tintinearon en la ranura, una muy estropeada grabación le dio las gracias y le deseó que la consumición fuera de su gusto. Mientras el vetusto artefacto se volvía hacia la barra, la minera agarró el asa de la jarra con ansia nada disimulada.

—Tú sí que sabes —graznó con satisfacción—. Siete años después... ¿o fueron ocho? Sé que por aquél entonces la Confederación entabló contacto diplomático con los alienígenas i’chia. ¡Contacto diplomático! —repitió, riéndose con ganas.

Más esputos de saliva marronácea salieron disparados en todas direcciones. Mara tuvo suerte, pues ninguno le acertó.

—¡Jajaja! Poco después perdimos la colonia de Achernar ante ellos, y Facet y el sector Galeano entero le siguieron a la zaga. Menudos bastardos estaban hechos esos cabrones. ¡Nos pillaron con los pantalones bajados, te lo aseguro! Pero no era eso lo que te quería contar. ¿O sí? —guiñó un ojo. Oh, no, puta vieja borracha, no me jodas que otra vez vas a bajarte los pantalones para enseñarme...

Las manos no fueron a por el cierre del mono de trabajo, sino que por suerte llevaron la jarra hasta la boca para que le diera dos largos tragos. La música continuaba, la misma u otra parecida a la de hacía unos minutos. Los gritos y las carcajadas competían contra el orquestal, de tal modo que Mara no se percató de que un joven demacrado y desgarbado, con un andar torpe e inseguro, se acercaba a ellas dos hasta que prácticamente le tuvieron encima. La contrabandista se llevó instintivamente la mano derecha a la cadera, allí donde descansaba su desintegrador. Reconoció al joven de otras veces y no desenfundó su pequeño Suuv-12. El tipo se inclinó hacia la anciana minera, susurrándole unas palabras al oído. Ésta asintió una vez, miró a Mara, despidió al informante, se hizo cargo de lo que le quedaba de bebida —de las dos— y procedió a levantarse, sonriendo. ¿Cómo coño has entendido nada, vieja, con el ruido que hay?

—Bueeeeno, niña... ¿qué, vamos a por lo tuyo? —preguntó entonces, recobrada milagrosamente la sobriedad—. Que no se diga que la abuela Monker no cumple con su parte de los negocios.

—Claro, vieja. Ya sabes lo que quiero.

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#11 / Estamos en Avilés, en el Festival Celsius 232

Bueno, pues ya llegó la hora. La novela que habéis hecho posible se encuentra expuesta y a la venta en el Festival Celsius 232, junto a las obras de los compañeros de NEUH.

Nuestro hogar durante el Festival Celsius 232.
Nuestro hogar durante el Festival Celsius 232.

Si estos días os encontráis por el norte, no dejéis de pasar por Avilés. ¡Espectáculos, charlas, talleres y un montón de cómics, ilustraciones, merchandising y novelas de fantasía y ciencia ficción os esperan!
¡Qué ilusión!
¡Qué ilusión!

Pero eso no es todo:
Los compañeros de NEUH estamos sorteando cada día packs temáticos. ¡Cada 5€ de compra ta de derecho a una papeleta! Mañana jueves es el pack sci-fi. ¡Podéis ganar un "Vodka solo y Cristal Negro" junto con un "Horizonte 6", una novelita de Caryanna Reuven genial y que se os quedará corta de lo rápido que la devoraréis!

Y, por si fuera poco, el viernes de 17:00 a 18:00 yo mismo estaré allí ¡firmando libros! No tenéis ni idea de la ilusión que me hace.

Así que ya sabéis, poned rumbo a Avilés y disfrutad de un verano diferente.

#10 / A través de la Caída, la Niebla y el Fuego

Hago mío el juramento de los Dragoneros de Pern para aseguraros, queridos mecenas, que pese a las adversidades el proyecto sigue adelante y va tomando forma.
El bueno de Dani sigue con movilidad reducida, así que las últimas ilustraciones de la versión exclusiva (que queda confirmado que se llamará "Edición Optimate") todavía no están terminadas. Me he puesto como fecha límite empezar a enviaros la Edición Optimate en septiembre. Si hay que recortar ilustraciones... pues se hará. No puedo dejaros esperando meses.

Pero por el lado bueno ya tengo las ediciones normales. ¡Qué bien huelen, a libro nuevo! Os dejo un par de fotos.

¡Qué maravilla!
¡Qué maravilla!

Tacto suave, olor delicioso, lectura cómoda...
Tacto suave, olor delicioso, lectura cómoda...

Y también puedo deciros que están los marcapáginas. ¡Son fantásticos! Bastante rígidos, muy suaves y con un acabado de ensueño. ¡Vedlos vosotros mismos!

Por un ladito...
Por un ladito...

... y por el otro.
... y por el otro.

leer más

#09 / ¡Noticias frescas frescas frescas!

Mi muy queridos mecenas, siento el silencio de estos últimos 20 días. El trabajo de maquetación, comprobación, papeleos y demás me ha llevado mucho más tiempo de que esperaba. Bueno, era mi primerito día, como decía Homer después de casi empezar la Tercera Guerra Mundial. Nadie nace enseñado, y yo he aprendido un montón gracias a los errores cometidos.

El asunto es que ¡la versión normal de la novela ya está en imprenta! La temperatura del horno ha sido comprobada, la bandeja colocada en el sitio correcto... ¡y a cocinar! La verdad es que revisar la prueba de impresión ha sido emocionante y agotador. Emocionante porque ha sido como tener a mi primer hijo en brazos después de tantos meses de espera. Agotador porque... porque ha sido como cuidar de mi primer hijo sin tener ni idea de cómo ser padre. ¡Supongo que algunos me entenderéis!

Los marcapáginas y las láminas también están terminando de imprimirse.leer más

#08 / Campaña finalizada con éxito

¡Enhorabuena a todos!
La campaña ha sido un rotundísimo éxito. 2113 €, que se dice pronto.

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La aportación más seleccionada ha sido (y por mucho) la de "Ejecutivo de la Compañía Federal". ¡Versión exclusiva para un montón de vosotros!

Paypal ya os habrá notificado que os hace el cobro de la aportación. Si elegisteis "tarjeta" como medio de pago, todavía tardarán unos días. Bueno, yo no me he dormido en los laureles. Ya estoy cerrando cosas para así poder tener la novela impresa cuanto antes. Y el portal web operativo, claro. ¡Qué nervios!

Y es que hemos logrado una meta... pero la carrera sigue. ¡Esto parece que no ha hecho más que empezar!

Os mantendré informados, ya sea por aquí o por mis perfiles de twitter y facebook.
¡Estad atentos!

¡Y gracias por vuestra confianza!

#07 / ¡¡Conseguida la edición mejorada!!

A dos escasos días del final de la campaña de financiación, ¡hemos alcanzado los 1900€! Por favor, permitid que me repita: ¡1900€!

Es importante no sólo porque signifique que hay mucha gente que confíe en mi proyecto (vosotros, queridos e inestimables mecenas), sino porque además podré publicar la novela como yo quería que se publicase. Papel de calidad, solapas y elevalunas eléctricos ¡lo que cualquier lector amante de los libros desea!

Por tanto, la edición normal quedará así:
- La novela íntegra (~230 pág.).
- Papel ahuesado de 90 gr.
- Tamaño 15x23 cm.
- Encuadernado rústico a color con solapas.

La versión exclusiva seguirá como estaba:
- La novela íntegra dedicada, numerada y con extras (~250 pág.):
- Ilustraciones en la cabecera de cada capítulo.
- Bocetos de personajes, lugares y tecnología.
- Mapas.
- Anexo con datos sobre el funcionamiento la Confederación.
- Biografía de los protagonistas.
- Papel ahuesado de 90 gr.
- Tamaño 15x23 cm.
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#06 / 10 días para la meta

Queridos accionistas de la Compañía Federal, agentes al corriente de pago, ejecutivos de las corporaciones, inversores y proletarios varios, probos ciudadanos de la Confederación todos... ¡apenas quedan 10 días para el fin de la campaña!

Dicen que la fuerza más poderosa del universo es el interés compuesto. Sin duda los optimates de la Compañía Federal estarían de acuerdo con esta afirmación, pero yo no. ¡No! ¡La fuerza más poderosa sois vosotros! Sin vosotros este proyecto no sería sino papel mojado, un sueño abandonado, un imposible. Vosotros lo habéis logrado, mecenas.
"Vodka solo y cristal negro", primera aventura dentro del universo de "La Confederación", será una realidad.

Pero, repito, todavía quedan 10 días (diez, sólo diez) en los que el proyecto sigue pudiendo recaudar fondos. ¡Y por eso imploro vuestra ayuda!

¡Difundid el proyecto entre vuestros conocidos!
¡Regaladle otro ejemplar a la friki de vuestra sobrina favorita!
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#05 / ¡¡Objetivo logrado!!

Ésta es una entrada importante por varios motivos.


El primero y más obvio de todos es que "Vodka solo y Cristal negro" se financia con éxito ¡en la mitad del tiempo requerido!

Gracias a todos vosotros, este proyecto verá la luz. Gracias a todos vosotros, el universo de "La Confederación" será realidad en poco tiempo.
Vosotros sois los artífices de este éxito.

¡Vosotros Valéis!


El segundo motivo es que el colectivo NEUH me ha aceptado entre sus filas.

NEUH
NEUH

NEUH (No Es Un Hobby) lo constituyen un grupo de autores de cómic, novelas, ilustraciones y artesanía que, convencidos de que la unión hace la fuerza, han decidido presentar sus trabajos auto-editados bajo el mismo sello. Trabajan conjuntamente para mejorar las condiciones de venta, distribución, presencia en eventos, etc. de los trabajos de auto-edición, convencidos de que es una vía de publicación que cada día dará más que hablar y en la que trae a cuenta invertir desde hoy mismo.

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#04 / ¡Superado el 66%!

Está claro que el proyecto ha adoptado velocidad de crucero y no hay quien la detenga. ¡Gracias a todos!

¡Prometo entrada especial en cuanto lleguemos al objetivo marcado: los 1500€!
Así que no nos durmamos en los laureles. Hay que continuar difundiendo la campaña. Mucho de ese trabajo os lo tengo que agradecer a vosotros. ¡Seguid así!

Y ahora, la continuación del capítulo 1. ¡Disfrutadlo!


Mara se permitió una sonrisa mientras caminaba hacia el espaciopuerto a paso vivo. A pesar de todas sus extrañezas y su asqueroso aspecto, Monker nunca la había engañado. No tenía más que volver al hangar, transferir el dinero y esperar cómodamente algunas horas para recibir la mercancía. ¿Y quién quiere pasarse tres cuartos de siglo deslomándose cuando tienes créditos al alcance de la mano? ¿Que hay que ser listo y coger la vida por los cojones? Tú eres… leer más

#03 / ¡Nuevos niveles de mecenazgo!

Debido a lo bien que va la campaña, con una subida casi rectilínea, que no tiene pinta ni deseos de ralentizarse, hemos decidido lanzar packs de oferta. ¡A por ellos!

¿Quieres regalarle la novela a ese sobrino devoralibros pero también la quieres para ti? ¿Tus dos hijas necesitan un ejemplar para cada una y tú quieres disfrutar de la lectura en tu sofá? ¡Pues aprovecha los packs de descuento!

  • 3 ejemplares de la novela 40€ (5€ de rebaja).
  • 2 ejemplares de la novela exclusiva 40€ (10€ de rebaja).

¿Tienes una librería especializada o una familia numerosa que se alimenta a base de novelas? ¡No lo dudes y lánzate a un envío masivo!

  • 10 ejemplares de la novela 120€ (30€ de rebaja).
  • 20 ejemplares de la novela 230€ (70€ de rebaja).

Y en cuanto lleguemos a los 1000€ de la campaña, ¡continuación del capítulo 1!
¡Hazlo posible! ¡Tú Vales!

#02 / ¡Rebasado el 33%!

Lo prometido es deuda: aquí va la continuación del capítulo 1.
¡Vamos que no falta nada para el 50%!


Mara se levantó y le hizo un gesto para que la guiara. La sonrisa que lucía Monker se torció hacia la izquierda, a todas luces divertida por el ademán de la joven. Salieron de la taberna, la anciana cojeando de una manera un tanto llamativa mientras encabezaba la marcha. La claridad de los focos instalados en el techo de la cúpula disminuía para indicar a la colonia la cercanía del ciclo nocturno. ¡Agh! Huele como una puta pila de perros muertos tostándose al sol. La atmósfera estaba tan saturada de partículas de cristal negro y hollín que todo color quedaba irremediablemente convertido en otro tono más de gris. Vestida como cualquier minero de cristal, su peto sucio y su capa sucia no eran más que dos tonos indistintos que añadir al cuadro a… leer más

#01 / ¡Adelanto por el Día del Libro!

CAPÍTULO 1

Era el quinto vaso de aquel mejunje y Monker no dejaba de hablar. Cualquier ser humano hacía mucho que se habría desplomado sobre la mesa de plástico, derramando la copa y esparciendo su contenido. Su voz, aquejada de ronquera crónica, se elevaba y descendía frente a la algarabía que servía de telón de fondo como la marea frente a la costa. No importaba que dos mesas más allá un grupo de parroquianos jaleara a voz en grito a dos tipos enfrascados en un pulso, ni que la máquina orquestal de la esquina acuchillara con su voz electrónica la melodía de siempre. Ella no se inmutaba.

—Y te digo más, niña —decía la anciana minera—. Una miserable cuota de créditos de trabajo no da para nada. Mira a tu alrededor. Vamos, mira.

Parloteaba sobre las injusticias de la vida —de la suya— mientras, desde el techo, la luz de los… leer más

1€
2 Mecenas

Proletario
-- Tu nombre en el Muro de la Fama de la web de la Confederación.

5€
1 Mecenas

Ciudadano de la Confederación
-- Llavero con el logo de la Confederación.
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15€
15 Mecenas

Inversor de la Compañía Federal
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20€
6 Mecenas

Accionista de la Compañía Federal
-- Novela impresa.
-- Llavero con el logo de la Confederación.
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21€
1 Mecenas

Diplomático de la Confederación
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30€
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Ejecutivo de la Compañía Federal
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Optimate de la Compañía Federal
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40€
2 Mecenas

Agente de la Compañía Federal
-- 3 ejemplares de la novela impresa.
-- 3 marcapáginas firmados.
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40€
8 Mecenas

Agente especial de la Compañía
-- 2 ejemplares de la versión exclusiva de la novela impresa (con ilustraciones y otros extras), dedicados y numerados.
-- 2 marcapáginas firmados.
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60€
2 mecenas (agotada)

Senador de la Confederación
-- Versión exclusiva de la novela impresa (con ilustraciones y otros extras), dedicada y numerada.
-- Tu nombre como personaje secundario (a crear junto con el autor) en la continuación.
-- Lámina A4 de la protagonista, numerada y firmada.
-- Llavero con el logo de la Confederación.
-- Marcapáginas firmado.
-- Tu nombre en el Muro de la Fama de la web de la Confederación.
Gastos de envío incluidos para España.

100€
2 mecenas (agotada)

Dictador de la Confederación
-- Versión exclusiva de la novela impresa (con ilustraciones y otros extras), dedicada y numerada.
-- Tu cara y nombre como personaje secundario (a crear junto con el autor y el ilustrador) en la continuación.
-- Lámina A4 de la protagonista, numerada y firmada.
-- Llavero con el logo de la Confederación.
-- Marcapáginas firmado.
-- Tu nombre en el Muro de la Fama de la web de la Confederación.
Gastos de envío incluidos para España.

120€
1 Mecenas

Archivero del Senado
-- 10 ejemplares de la novela impresa.
-- Tu nombre en el Muro de la Fama de la web de la Confederación.
Gastos de envío incluidos para España.

230€
0 Mecenas

Archivero mayor del Senado
-- 20 ejemplares de la novela impresa.
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