Erizo
Me llamo Alex.
Habían pasado 4 noches y seguía sin poder dormir. Miraba fijamente noche tras noche las grietas del techo. Es increíble lo aterrador que es la ausencia de sonido, hasta que te conviertes en silencio.
Ya han pasado ciento noventa y ocho días, sin embargo, sigo sin poder descansar.
Cortometraje