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¿Quieres Sopa? ¡Toma dos discos de Fizzy Soup!

el 29 Noviembre 2017 en Historias Verkami

Se presentan como Sonia García, voz y aporreadora del timbal y el plato; Javier Corroto, voz, guitarras, hammond y terremotos; Carlos Bueno, bajo de seis cuerdas y un par de sintes muy locos y Eduardo Martínez, batería y fuerzas infinitas. Son Fizzy Sound banda de Cuenca que transita por las coordenadas sonoras del indie rock, soul, folk, rock psicodélico y uno de los mejores secretos de nuestra escena alternativa. Su último (más que disco) discazo lleva por título Not So Far (2017) y, como el anterior, Wood Room (2014), ha sido financiado con dos muy exitosas campañas en Verkami. «Fizzy Soup nació de la forma más natural: a través de un viaje, el amor por la música y las ganas de crear algo nuestro», explica Javier Carroto. «Desde que empezamos a tocar, Fizzy Soup se ha convertido en nuestra forma de vida. Empezamos tocando en la calle, haciendo versiones, pero cuando nos dio por componer canciones propias todo cambió. Empezamos a invertir todo nuestro tiempo en esto y llegó un momento en el que la música ocupaba las 24 horas de nuestro día a día. Era 2014 y cuando nos quisimos dar cuenta estábamos grabando en un estudio, cerrando una gira y simultáneamente haciendo un crowdfunding. Ya no había vuelta atrás».
Texto: Oriol Rodríguez

Vuestra música, es, perdonad lo obvio, una buena sopa con diversos ingredientes: indie rock, soul, folk, rock psicodélico...

Sí y no. No nos auto etiquetamos, es cierto que hay todos estos ingredientes, pero son más bien influencias que nos acercan a lo que buscamos, nuestro ingrediente principal es intentar sonar diferente, fluir y aportar nuestras experiencias, sensaciones, viajes... Buscamos ir más lejos que un puñado de etiquetas. Cada uno de nosotros ha escuchado música muy diferente y ahora seguimos descubriendo nuevos sonidos que de alguna manera dejan una huella en nuestras cabezas y, al final, cuando hacemos una canción, todo eso está presente.

Aunque siempre es odioso preguntar por ello, ¿cuáles son vuestros principales referentes e influencias?

Constantemente descubrimos música, vemos muchos directos e intentamos empaparnos de todo lo que nos toca la patata. Nina Simone es una gran referente. Sigur Ross, Cat Power, Pajaro Sunrise, Wilsen o Alabama Shakes nos ponen la piel de gallina. Últimamente estamos enganchados a sonidos como RY X, ReingWolf, Alt-J o Nathaniel Rateliff.

Os presentasteis en sociedad hace tres años con Wood Room (2014). ¿Cuándo escucháis ahora vuestro primer disco, qué os transmite?

No nos escuchamos nunca, pero a veces, si sonamos en un bar, o alguien lo pone nos vienen a la memoria mogollón de buenos recuerdos y días de mucho trabajo. Fue nuestra primera vez en muchas cosas. A veces nos saca una sonrisa, otras nos da ideas.

Explicáis que empezasteis a trabajar en vuestro último àlbum, Not So Far en 2015, emprendiendo un largo camino. ¿Qué os habéis encontrado a lo largo de esta ruta?

Hemos encontrado muchos nuevos y difíciles caminos con muchos baches y miles de kilómetros. Ha sido un camino largo por el que aún seguimos caminando, parecía que Not So Far no llegaba nunca, siempre que intentábamos ponernos a trabajar en él pasaba algo malo o bueno que acababa retrasando la grabación. Al final lo conseguimos, estamos empleando en él toda nuestra energía y, aunque lo recorrido y lo que nos falta por recorrer sea duro, la respuesta está siendo muy gratificante.

«Fizzy Soup se ha convertido en nuestra forma de vida»

¿Cómo fue la grabación de Not So Far?

Muy intensa, una locura. Teníamos poco tiempo y demasiadas ideas. A veces nos odíabamos a nosotros mismos porque nos gusta mucho enredar y en ocasiones acabábamos desmontando las canciones, al tiempo que teníamos que estar pendientes También tenemos que decir que nuestro productor, Iñaki Martínez (Organic Audio Estudio), es tremendamente paciente y nos sabe entender incluso en los momentos en que desvariamos. Estamos muy contentos con el disco.

Uno de los temas que más destacan del disco es «FAR», la única canción que no grabasteis en el estudio y que, además, guarda una historia bastante curiosa

«FAR» se grabó en un viaje. Quisimos llevar el concepto de la canción a la forma en que la grabaríamos. Estábamos deseando salir de nuestra ciudad y hacer algo diferente, y por suerte a Iñaki le gusta lanzarse a la aventura. Desmontamos el estudio y nos lo llevamos todo en la furgo para grabar cada instrumento en un lugar distinto. Buscamos lugares que para nosotros fueran épicos, al tiempo que nos ofrecieran poder jugar con la sonoridad de cada espacio. Después de todo el esfuerzo que supuso y todas las cosas que vivimos en esta aventura, cada vez que tocamos «FAR» en directo sentimos que viajamos con el público a otro lugar.

¿Qué sensación os invade cuando publicáis un disco?

Hay muchísima felicidad, emoción por lo que viene, nervios... aunque también nos supone mucho estrés. Es un momento en el que estamos dándole vueltas a muchos detalles y apenas te paras a pensar que una etapa se acaba y comienza otra. Pero por otra parte es como un punto y seguido, las canciones siguen evolucionando entre ensayos y conciertos, vas enriqueciéndote musicalmente y poco a poco se va formando el germen de futuros sonidos. Eso es muy bonito.

Os definís como una banda handmade, ¿qué queréis decir con ello?

Nos gusta hacer las cosas con nuestras manos. Nos gusta currarnos cada parte del proyecto aunque en ocasiones estallemos en mil pedazos por la locura que puede llegar a ser hacer tantas cosas a la vez. Nos encargamos de todo y nos definimos “handmade” o decimos que nuestra filosofía es “juanpalomo”. Creemos fielmente en los pasos que damos y los resultados que llegan, estamos todo el rato aprendiendo cómo llegar a los lugares más inaccesibles. Además de gustarnos hacernos cargo de todo, estamos seguros de que ese es el camino que debemos seguir. De todas formas, hay que decir que pedimos opinión a la gente que nos rodea y tenemos mucha ayuda de personas que aún no entendemos por qué creen tanto en nuestro proyecto, gracias a estas personas que nos empujan hacemos lo que hacemos.

¿El micromecenazgo entra dentro de esa filosofía handmade?

Porsupuestísimo, currarte tu propia campaña desde cero es “juanpalomismo” a tope! Gracias al micromecenazgo, cualquiera puede editarse sin tener que recurrir a una discografica. Para nosotros, un crowdfunding para financiar un disco, al fin y al cabo, son ventas anticipadas que la banda se asegura, a la vez que consigue la inversión necesaria para materializar su álbum. No hay ningún intermediario, es la banda la que directamente pide apoyo al público y es este quien valora la calidad del proyecto. Es una muy buena alternativa a las discográficas.

«La grabación de Not So Far ha sido una locura, teníamos poco tiempo y demasiadas ideas»

¿Cómo disteis con Verkami?

Allá por 2014, cuando llegó el momento de plantearnos cómo narices íbamos a pagar todos los costes del disco, Sonia propuso dar el paso. Ya conocíamos las plataformas de crowdfunding, pero Verkami nos dió buen rollo: nos gustó su historia, su web, su funcionamiento y los proyectos que apostaban por ella.

Triunfasteis totalmente en vuestras dos campañas, especialmente la segunda.

Cuando hacemos un crowdfunding echamos toda la leña al fuego. Con bastante antelación intentamos desarrollar un plan A, però también un B y un C. Nos encerramos a trabajar y le damos mil vueltas a todo. El secreto es quizá una combinación entre sacar todo el esfuerzo y la creatividad posible a flote, intentamos buscar una identidad fiel a lo que somos y le dedicamos todas nuestras fuerzas y locura. Hay que experimentar y por supuesto hay que arriesgar en un micromecenazgo, para nosotros es algo muy serio y lo llevamos hasta el límite de que nos olvidábamos de que hay que comer. Hacemos mucho seguimiento de otras campañas y de estrategias de marketing para aplicarlo a nuestras ideas. Con la última campaña conseguimos que mucha prensa se hiciera eco y cuanto mejor funcionaba, más prensa nos publicaba y más personas se fijaban en él, es un círculo de retroalimentación. Pero sin duda el éxito es el público que tenemos, que se entregó apoyando no solo con sus aportaciones sino con la difusión!

Os llegais a olvidar de comer... ¡No se puede vivir más intensamente los 40 días de las campañas!

Durante las campañas nos desbordamos! Si por lo general nuestra vida se reduce a Fizzy Soup todo el santo día, en esos 40 días vivimos como si el mundo fuera a acabarse, es un sobreesfuerzo que amamos llevar a cabo, y una vez comienza es imparable. Notamos cómo nuestros cerebros se aceleran día y noche y constantemente surgen ideas. Cuando llevábamos 20 días y habíamos superado el objetivo mínimo estábamos flipando, teníamos que reinventar la campaña para aprovechar los 20 siguientes días. Fue alucinante.

Qué ha sido lo mejor y lo peor de ambas experiencias?

Lo mejor es ver cómo los mecenas responden positivamente. Amábamos el sonido del correo cada vez que notificaba una nueva aportación. Lo mirábamos y nos encontrábamos con personas desconocidas que habían decidido apostar por nosotros. Cuando uno mismo crea algo que hace que los demás disfruten con ello, la sensación que te invade es inexplicable. Lo peor quizá sea ver que hay unos días que la campaña se estanca, crees que ahí se acaba todo! Pero pasa rápido, automáticamente nos poníamos a maquinar en una nueva idea. Se aprende muchísimo y se descubren una cantidad enorme de cosas que nos enriquecen como artistas y como personas. No hay nada malo en hacer un crowdfunding. Hay momentos de rallada y mucho estrés, pero merece tanto la pena pasar por esto que lo malo queda atrás, nos hacemos fuertes y seguimos adelante pase lo que pase.

«Vivimos los 40 días de las campañas como si el mundo fuera a acabarse»

¿A través de Verkami os han descubierto nuevos seguidores que no os conocían antes de iniciar las campañas?

Si, defendemos la idea de que hacer un crowdfunding te aporta mogollón de nuevos seguidores, además, tras conseguir estar en portada de la plataforma, veíamos cómo los mecenas que apoyan la música sentían curiosidad por nuestra campaña y muchos acababan participando.

El tercer álbum... También lo financiaréis a través de Verkami?

(Risas) ¡Probablemente!

¿Qué consejo darías a todos aquellos grupos que como vosotros quieren impulsar un disco a través del micromecenazgo?

Que no tengan miedo y utilicen todos los recursos que les puedan servir. Un micromecenazgo supone la oportunidad de hacer posible aquello que tanto amas a través del apoyo de la gente. Es un salto de fé y cuando lo pones en marcha pruebas si tu proyecto tiene tirón. La verdad es que diríamos muchos consejos como “haz un buen eslogan”, “cúrrate un buen vídeo con gancho”, “piensa en la parte legal”... pero estos se basan en nuestra experiencia. Sinceramente, igual que nos gusta recibir ayuda, nos encanta ayudar, así que si alguien anda perdido, queda invitado a escribirnos e intentaremos solucionar dudas.

+INFO

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