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El pie de Nijinsky

El Pie de Nijinsky es una tragicomedia inspirada en la vida de un genio del ballet que enloqueció muy joven. Y un triàngulo amoroso. Y un hermoso homenaje al teatro y su eternidad. El pie de Nijinsky habla de seres que amaron, odiaron y creyeron en el arte y en el poder regenerador la belleza.

raúl alfonso

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Madrid
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EL PIE DE NIJINSKY

Teatro, ballet, locura, rebeldía, creación, arte, liberación.

QUÉ QUEREMOS HACER

Nuestra campaña pretende recaudar fondos para la realización de este espectáculo.

Con los aportes recibidos financiaremos parte de la producción de la pieza (escenografía y vestuario), la participación especial en el estreno de un primer bailarìn clásico, y la edición del programa de mano, el cartel, un dossier y un sencillo video de la primera representación que servirà para promocionar la misma y conseguir funciones en diferentes espacios teatrales.

Necesitamos financiación exclusivamente para los gastos expuestos, todo lo demás corre por nuestra cuenta.

LA OBRA

El Pie de Nijinsky.

Autor y director: Raúl Alfonso.

El Pie de Nijinsky es una tragicomedia inspirada en la vida y obra del genial bailarín ruso Vaslav Nijinsky (1890-1950), quien revolucionó el mundo del ballet, tanto en lo danzario como en lo coreográfico, y tuvo una breve y fulgurante carrera de diez años truncada por la locura.

Sintético y muy visual, concebido como un juego, como un delirio, como un ballet loco,- los actores han atravesado por diversas fases de entrenamiento corporal y danzario para consolidar su trabajo físico y emocional y conseguir el tono "danzado" de la pieza y su color "quasi" demoníaco, con sencillos elementos escénicos que se transforman una y otra vez, el espectáculo ahonda en la personalidad del genio, su creación, sus fantasmas, su alma pacifista, su avatar artístico y humano, y en el triángulo sentimental compuesto por el propio Nijinsky, su mujer, Rómola de Pulszky, y Serguei Diághilev, empresario y crítico fundador de los célebres Ballets Rusos que promocionaron la obra de importantes artistas de la vanguardia europea como Igor Stravinsky o Pablo Picasso.

El Pie de Nijinsky reflexiona sobre la importancia del arte y de la belleza para el desarrollo humano, por encima de los valores del dinero, y aborda temáticas como la soledad del individuo frente a los demás, la inutilidad de las guerras y la vocación de sacrificio de algunos seres humanos movidos por la fuerza del amor y del arte.

POR QUÉ LO HACEMOS
En tiempos de adversidad, vulgaridad y expolio se impone más que nunca la defensa de la espiritualidad que brota de la creación humana y la búsqueda constante de nuevas vías de expresión artística para no sucumbir al desaliento.

Nuestra pieza es la culminación de 1 año de trabajo y entrenamiento teatral. Enfrentamos esta obra como una necesidad, y por ello pedimos ayuda. Necesitamos compartirla, transitar por una experiencia diferente alejada de la maldad actual, de los delirios de consumo, de la fiebre de la posesión.

Creemos profundamente en el poder regenerador de la belleza, en el carácter sanador del teatro. Un teatro directo, tosco, imaginativo, salvador, profundo pero divertido, un teatro que nos conmocione, nos invite a vivir y a continuar luchando por la vida.

Solicitamos humildemente vuestra colaboración. Y os damos las gracias!

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8 comentarios

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  • raúl alfonso

    raúl alfonso
    Autor/a

    más de 13 años

    Hola Julia. En principio, Madrid capital, tambièn hay ideas de MadridComunidad, Barcelona, Málaga, Granada y Toledo. Si nos va bie tambièn Miami y La Habana. ¡Pero tenemos que hacerla primero! ¡Estamos tan ilusionados! Muchas gracias por tu interés.

  • Júlia

    Júlia

    más de 13 años

    ¿En qué ciudad o ciudades tenéis pensado representar vuestra obra?

  • raúl alfonso

    raúl alfonso
    Autor/a

    más de 13 años

    El teatro cubano ha sido mi sustancia vital... él nos hermana, el cubano y todo el teatro del mundo,que es uno solo. Saludos a tu esposa. A ver si podemos intercambiar experiencias teatrales y vitales. ¡Seguro que sí! Por favor, si conoces de personas que puedan estar interesadas en nuestro proyecto pásales esta información. Un abrazo!

  • Carlos Murias

    Carlos Murias

    más de 13 años

    Acabo de saber que eres cubano. Me alegra conocer un director de escena y dramaturgo cubano yo también soy director de teatro y percusionista. Seguro que algun día nos conoceremos vivo en Barcelona con mi esposa que es de La Habana.

  • raúl alfonso

    raúl alfonso
    Autor/a

    más de 13 años

    Hola Carlos! Mi pagina de facebook es Raúl Alfonso ahí tambièn he abierto otra llamada El Pie de Nijinsky en la que iré aportando información del espectáculo, fotos de ensayos, diseños, en fin, todo lo relacionado a la creación de la obra; ¡ah!, también fragmentos del texto e información de los actores, aunque en nuestro blog ya hay algunas cosillas puestas.

  • carlos murias

    carlos murias

    más de 13 años

    Hola soy Carlos Murias si que me gustaría conocerte y si te parece ayudarte y colaborar en lo que mis conocimientos te puedan aportar algo. Mi movil es 619393652 e email [email protected] a través de facebook. Un cordial saludo.

  • raúl alfonso

    raúl alfonso
    Autor/a

    más de 13 años

    Carlos. ¡Muchas gracias por interesarte en nuestro proyecto! La obra, con tintes surrealistas, tiene inspiración directa en los diarios, las pinturas y las coreografías de Vaslav; es tambièn un reclamo a la creación en libertad y un poema angustioso en contra de las guerras, el amor desmesurado por los objetos, la maldad y la estrechez de miras de buena parte de los seres humanos. En fin, un proyecto apasionante que va fraguàndose poco a poco y que me quita el sueño- esto lo digo con gusto y hasta con orgullo. ¡Ah, maravilla de la vida y la tecnología! Has sido el primero en escribir aquí y eso no es gratuito. Nos encantaría que no perdièsemos el vínculo y que la familia de Nijinsky supiese de nuestro trabajo.

  • Carlos Murias

    Carlos Murias

    más de 13 años

    Me alegra saber de un proyecto sobre Nijinsky. Por causas de la vida he conocido al yerno de Nijinsky y más tarde a su nieto y a Tamara Nijinsky y a la hija de esta en París. Además he seguido muy de cerca la publicación de sus diarios originales.

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#04 / Escena de El Pie de Nijinsky.

Personajes: Rómola de Pulszky, Sergue Diághilev, Vaslav Nijinsky

Queremos compartir con vosotros un fragmento de nuestra obra en el que dos de los personajes se enfrentan por un tercero.La escena es tensa y demanda mucha contención por parte de los actores. El lenguaje sigue la estela del teatro clásico y romántico. ¡Qué disfrutéis de su lectura!

(Entra Rómola)

Rómola. Señor Diághilev.

Serguei. ¡Ah, esa estridente voz de mosca! Señora, ya lo arrancó de mi lado para siempre. ¡Esa fue su gran obra, destruir la carrera de Nijinsky!

Rómola. Yo no lo aparté de usted. ¡Fue usted quien lo echó cuando supo que nos habíamos casado en Argentina! Vaslav nunca comprendió eso.

Nijinsky. (Dando vueltas). No entiendo por qué me ha despedido. ¡Éramos amigos, éramos amigos, éramos amigos!

Serguei. ¡Mi pobre loco traidor! Nada comprende el perrillo salvaje cuando se le apalea porque desgarró la mano que le daba de comer.

Rómola. ¡Nos amamos! ¿Qué otra cosa podíamos hacer?

Serguei. ¡Amor! ¡Pero si ni siquiera hablaban la misma lengua! ¡Pero si apenas se conocían! ¡Pero si Vaslav no la veía ni cuando usted se paraba frente a él! Rómola, se ha comportado como una niña caprichosa e irresponsable. No puedo creer que en su ignorancia pretenda cambiar la naturaleza.

Rómola. ¿De qué naturaleza me habla? ¡Usted, tan desnaturalizado! ¡Usted, que lo echó a la calle sin compasión, a él, al gran Nijinsky!

Serguei. Una pregunta: ¿Le amaba a él o a su gloria?

Rómola. Le amo más allá de las palabras, por encima del idioma y de los gestos…Por favor, vuelva a aceptarlo en la compañía. Vaslav padece mucho sin su ballet. Acéptelo, se lo suplico. (Espera la respuesta, da vueltas, estalla) ¡Insensible! ¡Le denunciaremos por impago y cancelación de contrato!

Diáguilev. Los mendigos no amenazan, suplican. No sea indigna. Ustedes dos me traicionaron e hicieron que el mundo entero se burlase de mí. ¿Le dijeron que me desmayé cuando me enteré del casamiento? Fue atroz y muy ridículo. Chillé y me desvanecí. Todos se rieron de mí. Me da igual que se haya casado; en esta época más de un hombre lo hace para preservar aquello que llaman imagen social y que nunca me ha interesado; me da igual que no esté conmigo a toda hora, recorriendo los museos del mundo sin comprender lo que veía, mezclando griegos con romanos, babilonios con bizantinos. No me hace sufrir que no me comparta sus confidencias. Le conozco demasiado para saber de él lo que ni siquiera sabe de sí mismo, pero no le perdono su actitud zafia, su golpe tan bajo. Huyó de mi lado como un ladrón. ¡Y sí! Aprovechó que no fui con la compañía a la gira de Sudamérica para intentar destrozarme. ¡No me lo niegue! En lo más oscuro de su corazón de campesino polaco siempre latió la necesidad de dañarme. ¡Ni que yo le hubiese puesto un cuchillo en el cuello para que viviese, durmiese y trabajase conmigo! ¿Qué pensaban ustedes, que les recibiría con flores y con una banda de música? ¿Qué celebraríamos el banquete de boda en París o en Venecia? ¿Qué brindaríamos por la traición? ¡Casarse! ¡Qué locura, qué disparate! ¡Y casarse con usted! Si todavía lo hubiese hecho con Karsávina, o Pavlova, o Coco Chanel… mujeres geniales, mujeres que parecían hombres… ¡Pero con usted! ¡Una húngara mimada! ¡Una aristócrata venida a menos! No, es imperdonable. Inadmisible.

Nijinsky. Diághilev es un genio y un gran organizador, ¡el mejor! Serguei Diaghilev descubre talentos como si descubriese tesoros.

Diaguilev. Comuníquele a su esposo que un nuevo bailarín llamado Leonid le sustituye. No tiene su salto, ni su expresión, ni su misterio, pero existe, baila bien, y, por el momento, me es fiel, ¡me es fiel! Dígale a Vaslav que nadie es imprescindible, ¡ni siquiera él! Dígale también que me devuelva el anillo que le regalé. Su matrimonio con el arte está roto.

Rómola. Tiene razón, nadie es imprescindible, ¡usted tampoco! No le temo a su mala inteligencia. Ese Leonid del que habla también huirá de su lado, ¡todos le utilizarán y le abandonarán!

Diáguilev. Es probable. Los que son como yo siempre acabamos solos. ¡Nada perdura! Hay que renacer una y otra vez. Reinventarse. ¡Esa es la vida! Hágale saber también a su marido que mientras yo viva haré todo lo posible para que jamás, ¡jamás!, pise un teatro bonito.

Rómola. Yo nunca lo abandonaré, ¡y menos ahora que comienza a mostrar signos de perturbación!

Diáguilev. Tarde o temprano iba a volverse loca. ¡Lo que nunca pensé que sucediese tan rápido y que yo viviese para verlo!

Rómola. En cuanto nazca nuestro hijo se lo haremos saber.

Serguei. ¡Pobre bebé! Ojalá no herede la locura de su padre ni el espíritu maligno y destructor de su madre.

(Rómola se acerca a él y, sin decir palabra, le pone un anillo en una de sus manos. Luego se retira despacio.)

Serguei. Esta charla merece una copa.

(Nijinsky camina por algún sitio con un capote y una gran cruz colgada al cuello).

Nijinsky. ¡Maldito! ¡Monstruo que destroza las almas y los culos de los muchachos, inmune a la compasión! ¡Yo te odio, Diághilev, chupador de naranjas! ¡Enemigo de Dios! ¡Ruso desalmado que no sueña con su tierra, qué ni siquiera la menciona, cuando yo sueño noche y día con ella! ¡Yo te conjuro, brujo de los bosques, diablo de la estepa! Sí, ya sé que perdí la razón. Siempre estuve un poco loco, como mi hermano Stan, como mi padre, como mi hijita Kyra, que también es loca. A la gente que ha perdido la razón se le llama de vida apagada, o se dice que fue. Miren, ahí va un fue… Me toman por un espantajo porque salgo a la calle a repartir bendiciones. ¡Yo soy! Yo soy el ahora y no lo que fue. Yo soy presente, sin pasado, sin futuro. Yo soy. ¡Mírenme todos, soy un artista de la Danza! ¡Soy también un payaso de la vida! (Hace algunas cabriolas de feria) ¡Rómola! (Silba como un pájaro) Me persiguen. ¡Quieren arrancarme la juventud, cortarme el pelo, desnudarme, azotarme, ahorcarme de un árbol enorme por ser ruso, y sentirme polaco, y ciudadano de la tierra, y hablar en muchas lenguas sin saber ninguna, y andar de aquí para allá escapando de todos, sin país, sin amigos, lleno de recuerdos, de música, de voces! ¡Huyamos, Rómola! ¡Ven conmigo! ¡Ven al laberinto! ¡Vamos, Rómola! ¡Huyamos! ¡Corre, Rómola, corre! ¡Vuela, mujer, vuela!

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#04 / Escena de El Pie de Nijinsky.

Personajes: Rómola de Pulszky, Sergue Diághilev, Vaslav Nijinsky

Queremos compartir con vosotros un fragmento de nuestra obra en el que dos de los personajes se enfrentan por un tercero.La escena es tensa y demanda mucha contención por parte de los actores. El lenguaje sigue la estela del teatro clásico y romántico. ¡Qué disfrutéis de su lectura!

(Entra Rómola)

Rómola. Señor Diághilev.

Serguei. ¡Ah, esa estridente voz de mosca! Señora, ya lo arrancó de mi lado para siempre. ¡Esa fue su gran obra, destruir la carrera de Nijinsky!

Rómola. Yo no lo aparté de usted. ¡Fue usted quien lo echó cuando supo que nos habíamos casado en Argentina! Vaslav nunca comprendió eso.

Nijinsky. (Dando vueltas). No entiendo por qué me ha despedido. ¡Éramos amigos, éramos amigos, éramos amigos!

Serguei. ¡Mi pobre loco traidor! Nada comprende el perrillo salvaje cuando se le apalea porque desgarró la mano que le daba de comer.

Rómola. ¡Nos amamos! ¿Qué otra cosa podíamos hacer?

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#02 / El Pie de Nijinsky. Primer monólogo de Nijinsky:

Nijinsky: ¡Yo soy Vaslav Nijinsky, bailarín, coreógrafo y pintor! ¡Soy uno que se volvió loco a los treinta años y vivió loco treinta años más! ¡Soy uno que era y ya no es! ¡Soy un fue! Yo bailaba por dinero. Por poco me muero. Un artista de verdad no puede bailar por dinero. Yo bailaba y bailaba y bailaba por dinero. Era como un caballo tirando de una carga. He visto a un carretero azotar a su caballo hasta la muerte. El animal se cayó y se le salieron las tripas por detrás. ¡Rómola! ¡Rómola! ¿Dónde están todos? ¿Han muerto devorados por la guerra? ¿Ejecutados por los brutos en el poder? ¿Triturados por los martillos, degollados por las guadañas? Cuídate del que te diga: “Vengo a salvarte, Vaslav, sacrifícate, padece por mí”; me susurró aquel viejo ruso en Paris. Los bolcheviques ejecutaron a su familia y a él, al más viejo de todos, le perdonaron la vida. “¡Qué se vaya lejos!”, gritaron, “No llegará a ninguna parte”. Mala cosa es que la vejez sobreviva a la juventud. Yo no

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#01 / Nijinsky, soy otro más que sucumbe a su embrujo.

“A los 10 años fui ingresado en un hospital de La Habana aquejado de una extraña dolencia ósea. Allí, rodeado de niños cancerosos, mataba las horas leyendo cuentos o deambulando por los pasillos del hospital. Un día, no sé cómo, llegó a mis manos una revista llamada Cuba en el Ballet. Ya sabemos lo que significa el ballet para los cubanos, por lo que no era extraño que en un hospital infantil de Cuba rondase una publicación de ballet, como si fuese el espectro escapado de alguna obra clásica de este arte; una willi, una sílfide o el fantasma de alguna flor... En la portada de dicha revista había un hombre joven, de perfil, con la barbilla hacia arriba y los brazos doblados a la altura de la cintura. Las manos afinadas, rectas, los dedos muy unidos, como pegados, señalaban hacia abajo, a la tierra. La figura llevaba un traje muy ceñido al cuerpo, con manchas negras, pelo pegado a la cabeza y cuernecillos de cabra… Toda la imagen se movía en su quietud, un paso antiguo, remoto, de

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