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La fotografía desobediente y experimental de Blanca Viñas

on April 07, 2021 in Verkami Stories

A Blanca Viñas, de pequeña le regalaron una cámara fotográfica que, a través de una lente como de ojo de pez, modificaba la imagen. "Con el tiempo me di cuenta de que la imagen se podía manipular de una manera muy plástica a través de los carretes analógicos. Y así empecé a experimentar y experimentar, dándome cuenta que las posibilidades de alteración eran infinitas". Desde entonces no ha parado de captar la realidad a través de las perspectivas y las formas más insospechadas. "He hecho todo lo que podáis imaginar: he colocado objetos dentro de la cámara, he usado diferentes tipos de filtros y objetivos, he utilizado dos veces un mismo carrete... Las posibilidades eran tantas que me enganché". Esta fascinante adicción ahora ha quedado impresa en el libro Tratado de fotografía desobediente, una recopilación de 10 años de trabajo propulsado a través de Verkami. "Empecé a generar imágenes de forma casi compulsiva, porque en una semana podía llegar a usar 50 carretes. Fue en este punto, llegados a este volumen de trabajo, que me di cuenta de lo qué quería enseñar. Así nace el libro" . Texto: Oriol Rodríguez

Esto tuyo, pues, siempre ha sido ir a la contra de los convencionalismos.

Evidentemente, existe la posibilidad de estudiar fotografía de una manera muy técnica, pero yo me quise escapar de este planteamiento. Decidí tomar un camino más autodidacta. La fotografía es un diálogo conmigo misma sin seguir ninguna norma.

La fotografía a tu manera.

Lo que sucede luego es que cuando enseño mis fotos, la gente siempre me dice: "esto está desenfocado", "esto está movido", "eso no está bien expuesto". Siempre he de terminar explicando lo que hago.

Aunque la fotografía no deja de ser una visión de la realidad: la de la autora de la imagen, y ésta puede ser más o menos convencional.

Y eso, justamente, es lo que me interesa del analógico. Si trabajara con Photoshop, decidiría dónde y cómo de cada uno de los elementos que participan de la imagen. En analógico hay un componente de misterio y de azar. Todo es mucho más enigmático. No me interesa la perfección de la imagen sino que transmita algo. Con la fotografía digital, y no la critico, puedes llegar a resultados más o menos concretos, con analógico yo no sé qué obtendré con cada una de las fotografías que hago.

Pero sí debes salir con una idea previa.

Sí, pero lo que me ha cautivado desde el principio de este tipo de fotografía que hago es este factor sorpresa. Con cada fotografía entran miles de factores en juego. Por ejemplo, poner un mismo carrete dos veces significa que hay dos imágenes diferentes que se sobrepondrán, sin que yo sepa qué dos imágenes coincidirán una sobre la otra. Este es mi juego.

Tienes alguna fotografía favorita, los miles que has hecho.

Siempre esperas que la mejor aún esté por venir. Hay una pero... Es una fotografía en la que se ve una niña saltando y debajo de ella unas ramas. Puse todo los carretes utilizando únicamente la parte superior e hice fotografías a gente que saltaba. Volví a poner el carrete e hice fotos de naturaleza. El resultado de la superposición es el de una niña que está saltando sobre unas ramas.

Aunque autodidacta, ¿tienes referentes?

Hay muchos fotógrafos que me gustan, pero no tanto por las técnicas o los recursos que utilizan, sino por las imágenes que crean. En otros fotógrafos me fijo en intangibles: colores, sensaciones…

"No me interesa la perfección de la imagen sino que transmita algo"

Cuando te decía lo de ir a la contra, también me refería que, en un mundo que se ha vuelto radicalmente digital, trabajar con analógico es lo más revolucionario que se puede hacer.

Puede ser. Pero yo no lo hago para ir a la contra, que también, porque al final todo suma, como por el proceso. El digital es mucho más racional y reflexivo: no paro de disparar hasta que consigo la foto que quiero. En analógico todo es mucho más intuitivo: o sale o no sale, y aceptas que sea así.

Pero haces fotos digitales, aunque sólo sea para tener el Instagram?

Si, con el móvil. Pero no son fotos en las que le dé mucha importancia. Son más instantáneas de mi día a día.

Si como fotógrafa eres autodidacta, ¿a qué te dedicas?

Estudié arquitectura técnica.

Mucho más racional.

Por eso terminçe adentrándome en una disciplina mucho más libre. Aunque la formación arquitectónica: el hecho de jugar con geometrías, seguramente me ha ayudado. Y es que, a pesar de que constantemente hablo de azar y sorpresa, hay unas normas y un planteamiento de lo que quieres hacer. De hecho, en el libro se pueden ver 47 procesos fotográficos, y los hay que son muy pautados.

¿Cómo surgió la idea de hacer este Manual de fotografía desobediente?

Por acumulación de imágenes (ríe). Me doy cuenta de que hay imágenes más poéticas y narrativas que podrían contar una historia, pero yo no me siento cómoda contando historias. Prefiero que sean las imágenes las que sugieran. El hecho es que me presenté en el mundo de la fotografía con un portfolio y recibí muchas críticas.

¿Por qué?

Me decían que mis fotografías no contaban nada ni tenían ningún concepto detrás. Me acusaban de hacer fotos muy estéticas pero sin ninguna historia. Observaciones de teóricos de la fotografía que consideraban que mi obra no era válida para no tener un concepto.

Y lo tiene, ¿el concepto?

El concepto o hilo conductor de mi obra, y es lo que recoge el libro, es el mismo proceso fotográfico. Hablando de fotografía, manipulación y romper normas es lo que une las imágenes del libro.

Y como nadie se animó a publicar, te lo hiciste tú misma a través de Verkami.

Todo este universo de la fotografía y las editoriales es como muy inaccesible. Ya casi nadie apuesta por publicar nada, menos en libros de este tipo que son tan caros. Yo tuve la suerte de contar con una comunidad que me seguía desde hacía 10 años. Sin ellos seguramente habría sido imposible.

"La fotografía es un diálogo conmigo misma sin seguir ninguna norma"

Más partiendo, como hacías, de un objetivo relativamente alto.

Si, me marqué un objetivo inicial de 10.000 euros y terminamos consiguiendo casi 12.000. Dinero con el que he pagado a los editores, la imprenta... Para mí el beneficio ha sido cero. La gente cree que me he hecho de oro. Todo lo contrario.

De hecho, uno de los problemas con el que os encontráis las creadoras es que tendís a quedaos cortas con los objetivos, y por eso después os encontráis con todo tipo de problemas.

Así es. Yo me he quedado a cero. Sí que he ganado los ejemplares que me han quedado y que hemos puesto a la venta.

¿Dónde se puede comprar, una vez ha terminado la campaña?

Ahora mismo hay cuatro puntos de venta: Fotocolectania y Chiquita Room, en Barcelona; en la Galería Artèria de Igualada; La Bibliográfica, que es el espacio en Caldes de Montbui de Ignacio López, uno de mis editorial, y en Chandal, una tienda de Barcelona que participó del crowdfunding.

¿Cómo fueron los 40 días de la campaña?

El primer día no paraba de preguntarme qué estaba haciendo, que por qué me había metido en ese lío. La campaña fue en pleno confinamiento. Nos marcamos el objetivo de tener listo el proyecto para el día de Sant Jordi de verano que se organizó, aunque finalmente fue todo muy extraño. Fue una campaña que necesitó tiempo para coger buen ritmo. Me ayudó mucho aparecer en diferentes medios.

¿Has notado más interés por tu obra a partir del Verkami?

Muy poco. Sí que he notado que la gente que me seguía no era simplemente de like sino que han sido muy receptivos al libro.

¿Habrá más libros?

Ahora estoy en un momento extraño. Después de 10 años de creación compulsiva me encuentro en un momento de pausa.

¿Cuántas fotos has hecho en estos 10 años?

Una locura. El ritmo sería este: 10 años a 50 carretes por semana. Ya puedes empezar a contar.

¿Todas reveladas y llevadas a papel?

No, a papel todas no. Sí que tengo todos los negativos escaneados. Negativos que sí guardo.

¿Dónde los guardas?

En carpetas. Tengo unas diez y en cada hoja, unos 50 negativos. Miles de ellos.

+ Info

Campaña en Verkami - Tratado de Fotografía Desobediente de Blanca Viñas

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